Buscando una prostituta en la ciudad

Llegaba de provincia, me quise relajar con un encuentro casual, con una prostituta de las muchas que se encuentran en esta ciudad tan tugurizada. Estuve viendo varios prospecto, todas muy bellas, pero en una de las páginas que un amigo me compartió encontré una chica muy linda y con una silueta muy llamativa, con un anuncios que hacia referencia que la atención de las kinesiologas era en el distrito de Miraflores y alrededores, lo que se llamaría una escorts. Desvié mi mirada y anote su número de celular, tenía el nombre de Liliana en su aviso, su nombre real no lose.

Cuando me contacte me recibió un voz muy suave que me dijo amorcito por donde estas, con solo escuchar su voz me éxito porque era muy dulce, la cite en un hotel cercano en el cual yo ya estaba hospedado cerca de plaza norte.

Cuando ella llego la administradora del hotel me llamo para pedir autorización para que ella pasara, a lo cual accedí, espere muy ansioso cuando de pronto tocaron la puerta, era una hermosa chica, muy voluptuosa con unas tetas increíbles, una cintura muy contorneada, y un culo impresionante tan bien formado, venia vestida con un vestido ceñido al cuerpo y con unos tacos que la hacían ver impresionante.

Paso al cuarto y muy amable conversamos un poco, ya que ella no vino a conversar pase automáticamente a desnudarla y empecé a besarle sus duritos senos que tenían una forma perfecta, con unos pezones que no dude en mascarlos, me trato muy bien y luego paso a chuparme el pene con sus labios muy dulces, ella era una experta en eso casi me hizo venir. Ella se recostó sobre la cama y me invito a recostarme al lado de ella, yo ya abrase y le abrí las piernas para empezar a follarmela, ella gemía excitándome a cada momento más y más, yo le pedí hacer otras poses que ella gustosamente accedió, cuando hicimos la pose del perrito con ese culo tan redondo y jugoso, quise tener sexo por ese culo y ella no accedió al final tuve que seguir con el sexo vaginal que aún no puedo quejarme ya que Liliana era una experta en el sexo sabia como doblarse y casi hiso que me viniera en esta posición, luego le pedí que hiciéramos otra pose y ella me enseño muy cariñosa unas poses que no conocía, ella me dijo que accedería a todos mis más íntimos deseos pero que nada por el culo, fue mi mejor polvo que he tenido ella fue una muy linda experiencia.

Después del sexo ella se ducho y yo también, cuando se retiró me pidió que si tenía ganas otra vez me recordara de llamarla, hasta hoy la visito una vez por mes porque hasta hoy es el mejor polvo que me dado y ella muy gustosa en atenderme las veces que la visito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *