Una historia como la tuya

Me llamo Renzo, yo como muchos chicos de mi edad, me case muy joven, tengo hijos y una familia feliz, también tengo un trabajo estable y estudio en una universidad de la ciudad de Lima, como muchos chicos en mis condiciones nos es muy limitado nuestro tiempo y por ello no tengo una relación sexual activa con mi mujer ya que ella con la atención de la casa y el tiempo que le lleva nuestros hijos y la atención de un pequeño negocio que tenemos por internet, nuestra vida sexual se ha visto mitigada, motivo por el cual para incentivar la chispa en esta relación, visito con mucha frecuencia unas prostitutas del distrito de Lince, que consigo anunciadas en una página web de internet, chicas en las  que desfogo todos mis más anhelados deseos carnales. De un momento a otro tuve un cambio, uno de esos cambios raros de la vida, cambios que se dan inesperadamente, con las amistades de nuestro entorno, les cuento que ahora tengo una amiga sexual intensa,  es muy muy especial, desde hace algunas semanas nosotros mantenemos encuentros sexuales inolvidables, ella es como de 1.65 de alto, una linda morena, de piel  tersa y lisa, muy suave para el tacto, su cuerpo es fabuloso, tiene unas tetas firmes de buen tamaño, un culo que hace juego con sus largas piernas y tiene unas nalgas duras y redondas, sus labios son carnosos y deliciosos, ella tiene una mirada picara y hasta lujuriosa cuando mira mi pene, ella es una Reyna a la hora de tener sexo, me  hace de todo y de todo, a ella le gusta, no se hace problemas al probar nuevas experiencias, ella chupa mi pene de una manera que nunca antes lo había visto en verdad lo disfruta mucho, no muerde ni lastima, me saborea bien rico, es tan delicada cuando mete mi pene a su boca que me causa mucha excitación, ella es la mejor para eso. Tener sexo con ella es lo mejor que me ha ocurrido en la vida, ella es insaciable tiene muchos orgasmos seguidos y pide más y más, siempre quedo contento con su desempeño en la cama y siempre termino cansado y satisfecho cada vez que tengo sexo con ella.

Cuando estamos juntos, somos una bomba sexual a punto de estallar, juntos somos una pareja sexual sin límites, pero en la calle solo somos amigos, unos amigos con derechos sexuales, sin compromisos ni ataduras, solo placer y más placer.

Durante uno de nuestros encuentros sexuales más recordados durante esta corta temporada que somos amantes, me es muy recordado la primera vez que ese culo fue mío, fue finalizando el mes de Enero,  estaba disfrutando de mis vacaciones como todo joven de mi edad, junto a mi familia, cuando ya me encontraba  finalizando las vacaciones en mi casa de playa de propiedad de mi familia en el distrito de Ancón, ella es de un distrito cercano, al ser ambos casados y conocidos durante varios años, se nos había hecho imposible estar juntos, las ganas de culear eran evidentes y no sabíamos que idear para que eso pasara, nosotros nos deseábamos desde hacía un tiempo atrás. Ella era amiga de mi esposa y su esposo  era un amigo en común. Por suerte mi esposa regreso a nuestro departamento en Lima, con los niños pues venia ya el inicio de clases, y yo tenía que dejar la casa de playa como la habíamos encontrado ya que nos la facilitaban solo a nosotros por ese mes. Es en esa situación que vi la oportunidad de poder la culear, es así que nosotros nos comunicamos por teléfono y luego de hacer algunos planes nos citamos en el terminal de buses, y nos fuimos en el mismo transporte en ruta a Huacho  ciudad en donde pocos nos conocen , tomamos un bus que nos llevaría en dirección a esa ciudad, nos sentamos uno al lado del otro sin decir ni una sola palabra en todo el camino, porque en el bus habían muchas personas que nos conocían y no queríamos levantar ninguna sospecha. Al llegar al terminal  de la ciudad de Huacho en donde hay muchos hoteles nos bajamos por puntos diferentes, para luego reencontramos en la salida del terminal, luego abordamos un taxi que nos llevó a un hotel. Al subir las escaleras del hotel las ganas de culear eran inmensas podía oler su sexo, le di unas nalgadas como queriéndole decir hoy es el día que te lo meto por el culo, ya lo habíamos intentado fallidamente en otras veces, durante el tiempo que nos tenemos ganas, tiene el culo estrecho al igual que su concha, no me percate que había una cámara de vigilancia en el pasillo única evidencia de lo ocurriría en aquel cuarto de hotel, como si ese día fuera navidad y yo fuera un niño estaba tan ansioso de abrir ese regalo tan fabuloso que se me había ofrecido, eso era fantástico y un anhelo hecho realidad, por fin juntos.

Al abrir la puerta del cuarto del hotel, nos abrazamos y empezamos a besarnos con un deseo frenético e irrefrenable, ahora si no te me vas a escapar, este es el día que por fin seremos amantes, nosotros esperamos durante mucho tiempo reprimiendo estas ganas, y yo con esas putas del internet alucinando que era ella. Me cogió con sus brazos y yo la cogí por la cintura y nos miramos muy fijamente, así estuvimos un rato para luego nos despojarnos de nuestra ropa, abrí las persianas y encendí el ventilador del techo, hacía calor en la habitación no solo por nuestra calentura irrefrenable sino porque era verano y era una estación anómala hacia más calor de lo normal. Luego muy suavemente la senté en el respaldar de la cama y ya desnuda separe sus piernas, acaricie la parte interna de sus muslos hermosos y comencé a tocar su concha a los pocos minutos estaba empapada de deseo, gemía incontrolablemente su respiración era corta, le introduje uno de mis dedos, busque su punto G y seguidamente la masturbe, creía que ella era mía, solo quería llevarla hasta lo último de su excitación, hasta oírla gritar de placer con su concha mojada, me puse a su lado convenientemente para que me chupara la pinga a lo cual accedió muy gustosa, sé que le encanta mamar y era tanto el deseo que sentía que aquel miembro erecto en su boca era un incentivo más para querer culear con ella, luego me separe y la acosté boca arriba y empecé a chuparle el clítoris que ya se asomaba de lo arrecha que estaba, se levantó un poco para poder ver cómo le chupa el clítoris, su mirada era de lujuria y se perdía mirando el techo y gimiendo, gritando una y otra vez, y otras veces diciendo mi nombre, eso me indicaba que estaba a punto de tener un orgasmo intenso, fue un verdadero estallido de placer sus jugos cálidos cayeron sobre mi boca no le di tiempo a que se le bajara la excitación y la penetre con  mucha fuerza, volvió a tener orgasmos varias veces más, estuvimos así culeando varios minutos mientras se mojaba a chorros, su cuerpo era un monumento al placer y al erotismo que su cuerpo me ha dado,  ya sudados nos fuimos a la ducha y al salir le hice señas para que me lo mamara, empezó a darme la mejor mamada hasta que eyacule en

pinga que estaba que como un mazo, ella se quejaba de dolor, pero fueron suficientes para saber que tendría que esperar otra ocasión para tener ese premio.

La clave entonces por la concha húmeda y cálida, esta vez con más fuerza y con movimientos rápidos que chocaban con sus hermosas nalgas que se ponían de un tono rojizo como muestra fehaciente de aquella cachada que le estaba dando, ya quería correrme había que regresar antes que el esposo volviera a casa y ella no estuviera, la acosté boca arriba en la posición del misionero y volví a penetrarla me abrace a ella y mientras la besaba le estaba dando otra culeada que duro más de lo esperado eso hizo que ella volviera a tener un orgasmo dando gritos de inmenso placer, casi de inmediato eyacule dentro de ella llenándola de mi leche cálida. Salimos de ese hotel, regresamos a casa con una felicidad que no podíamos ocultar en nuestros rostros en donde no faltaron las frases de agradecimiento, hoy día hemos seguido follado y hemos disfrutado hasta del sexo anal que es uno de los más preferidos de los dos. Nos seguiremos viendo ya que en una habitación somos los amantes perfectos pero afuera donde nos conocen nos portamos solo como amigos o a veces como desconocidos, ella si es una gran amiga con derechos.

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